InicioQué es la Divina Misericordia¿La Coronilla a las 15 hs.?

¿La Coronilla a las 15 hs.?

Fecha:

Continuamos con la serie de artículos sobre el Rosario de la Misericordia, ahora con asuntos de carácter prácticos pero que pueden afectar a la comprensión y ofrecimiento de dicha oración.

Con o sin motivos evidentes, o quizás por una mala comprensión, el rezo de la Coronilla se ha “oficializado” a las tres de la tarde, en la Hora de la Misericordia. ¿Está esto bien? ¿Debe ser así? ¿Es el mejor modo o momento para rezarla? O al contrario, ¿se pierde algo por mezclarla con otra gracia, que es la Hora de la Misericordia? ¿Confundimos ambas, creemos que son lo mismo? ¿Deberíamos evitar rezarla a las tres de la tarde?

En definitiva, la respuesta no es rápida ni evidente, por eso me detengo a escribir este artículo, así muchos devotos recuerden el sí, el no, y sobre todo el porqué, con lo cual tendrán el criterio válido para no desatender la Voluntad de Dios y lo que El pidió al revelar esta oración.

Lo que Jesús pidió

En primer lugar tenemos que basarnos en las mismas palabras del Señor:

1º – Nunca la pidió a las tres de la tarde, en la Hora de la Misericordia.

2º – No hay ninguna indicación de horario.

3º – Primero pidió rezarla como novena (cuando la revela, D-476), y luego, muchísimas veces, de modo particular, por una intención en un momento concreto y único.

Sí, aunque parezca extraños a miles de devotos, Jesús nunca la pidió a las 15 hs. Y si rezamos algo a las tres de la tarde es para satisfacer el deseo del Señor que instituyó la Hora la Misericordia, que es otra gracia con sus promesas propias.

Pero, ¿no se reza la Coronilla a las tres de la tarde en todo el mundo? Quizás. En Polonia sí, pero no sola, antes se hace una meditación sobre la Pasión (como proponemos en esta revista). En muchísimos países sí: Italia, España, Alemania, Inglaterra, Australia, Estados Unidos y muchos otros países de Europa, Asia y América de los que tenemos testimonios directos de cómo rezan la Coronilla y la Hora de la Misericordia.

Por tanto, para continuar, debemos recordar muy bien, aunque brevemente, qué es la Hora de la Misericordia.

La Hora de la Misericordia

El Señor estableció una hora de gracia, en la que la Misericordia triunfó sobre la Justicia (D-1572). En esa hora el Señor le pide sumergirse en su Pasión, adorándola y glorificándola. Es, por tanto, una invitación de contemplar todo el infinito Amor que nos tiene y de esa contemplación, que nos confirma su Misericordia por nosotros, confiar recibir todo pues Todo se está dando allí.

En ambos textos del Diario en los que el Señor pide explícitamente la Hora de la Misericordia (1320 y 1572), habla de sumergirse, de meditar. Por eso luego será aún más concreto (D-1572), y hasta propondrá formas: el Vía Crucis, Adorarlo a El, su Corazón, en el Santísimo Sacramento, o un instante brevísimo de oración donde sea que estemos, si nuestros deberes nos impiden dedicar más tiempo a la oración.

¿Qué es entonces lo que se prestaría a posible confusión? El hecho de que el Señor pida rezar por los pecadores. Sí, Jesús quiere que de ese manantial que “contemplamos” en la hora en la que El muere, extraigamos gracias extraordinarias para los pecadores que en ese día y momento están muriendo, agonizando, por presentarse al Juicio eterno, definitivo. Cabe recordar que la oración por la conversión de los pecadores, como el mismo Jesús le dijo a la santa (D-1397), es siempre escuchada; muchísimo más aún en la Hora de la Misericordia.

Otro detalle que se suma a la unificación de ambas gracias, ambas promesas (Hora y Coronilla), es que Jesús pide, obviamente, que a las tres pidamos por los méritos infinitos de su Pasión. Todo lo cual hace como concluir que la Coronilla rezada a las tres, pedir por pecadores, pedir por Su Pasión, es el modo de rezar la Hora de la Misericordia.

¿Dos por uno?

Si uno se fija bien, parecería que muchos devotos se sumaran a una oferta especial: Dios enseña, concede y pide dos cosas, pero nosotros las resumimos en una.

¿Acaso Jesús no menciona explícitamente el Vía Crucis y no la Coronilla? ¿Y nosotros decidimos al revés? O es que se hizo una costumbre arraigada rezar la Coronilla a las tres porque nadie en el mundo tiene tiempo para rezar el Vía Crucis. No, no es cuestión de tiempo.

Ciertamente, nadie busca hacer “dos por uno”. Pero sí se ha vuelto la fórmula segura para “cumplir” con los pedidos del Señor. Ante esto vuelvo a preguntar, ¿por qué se unifica? Si me responden porque es más práctico fácil, cómodo y seguro. Entonces debo decir que prohibamos rezarla a las tres. Esos no son criterios espirituales, de fe, son criterios naturales, prácticos, que, de hecho, en muchísimos devotos han hecho olvidar por lo menos el contenido de la Hora de la Misericordia, sino de ambas.

¿Es una exageración? Si es todo espiritual, ¿no da lo mismo? ¿No estamos cayendo en un profesionalismo legalista que descuida el espíritu? No. Justamente eso es lo que queremos evitar. La Hora de la Misericordia tiene sus gracias y promesas, y tiene su espíritu y finalidad, y la Coronilla tiene las suyas propias. Si no, evidentemente que el Señor no habría revelado dos sino un solo medio de gracia.

¿Contemplación vs. súplica?

Solo por resumir, de la lectura de los textos del Diario se ve claramente el carácter reparador, propiciador e impetratorio de la Coronilla: aplacamos la ira divina y pedimos misericordia. Y en la Hora de la Misericordia resalta su carácter contemplativo, del cual surge la confianza, de que me ama, y el amor al prójimo, que vemos amados por el Señor que muere por ellos. Sí, y de esa contemplación surge la suplica confiada, también y siempre por los pecadores. Dicho sea de paso, la Imagen y la Fiesta también tienen como destino acercar a los pecadores.

¿Podemos resumir, acortar o recortar un pedido del Señor de contemplación en su Hora, para irnos a la oración vocal como pensando que tiene más eficacia lo que nosotros elegimos? ¿Queremos otorgar un carácter contemplativo a la Coronilla, que dura no más de 8 minutos, desconociendo su finalidad expiatoria e impetratoria? Toda oración puede ser contemplada, es decir, Dios a través de toda oración: podemos contemplar el Padrenuestro, el Avemaría, el Credo, el Angelus, el Gloria, etc. Pero atendamos no a lo práctico sino al espíritu y finalidad por los cuales fueron reveladas por el Señor. En ese caso, legalismo sería decir: cumple los requisitos, basta con eso.

Y lo mismo podemos decir de la oración “Expiraste Jesús, pero la fuente de vida…” o la otra “Oh Sangre y Agua”. No podemos recitarla como oración oficial porque Jesús nunca la pidió para las tres de la tarde. “Expiraste” la escribe santa Faustina, y la otra se la enseña el Señor, con otra finalidad. Pero ambas, preciosas oraciones o jaculatorias, no suplen la contemplación, pueden ayudar a motivarla.

Seré excesivamente claro: si disponemos de 8 minutos, evitemos decir estas dos jaculatorias más la Coronilla. Mejor, y es lo que pide el Señor, dediquemos esos 8 minutos a contemplar la Pasión de Cristo, todo su Amor, y ofrecer ese acto de contemplación especialmente por los pecadores.

¿No rezarla a las tres?

Dicho todo lo anterior, parecería que nos oponemos a rezarla a las tres. Pero seré insistente: si la rezamos por comodidad o le quita tiempo a la contemplación, si lo hacemos porque es como una fórmula para cumplir, además breve, y tranquilizar nuestra conciencia, entonces no. Así no se la debería rezar a las tres de la tarde.

La Coronilla tiene sus propias gracias y promesas. ¿Acaso pensamos que la hacemos más poderosa, más llena de gracias o le duplicamos las promesas nosotros por rezarla a las tres? No, de ninguna manera. La Coronilla tiene la misma grandísima eficacia a las 11 de la mañana como a las 15 o 18, o 23 horas.

Sería hasta casi esotérico pensar que mezclando dos elementos devocionales le aumentaremos su poder… Perdonen que diga esto pero parece que sucede…

Por lo cual, recordemos:

1º – La Coronilla puede ser rezada con la misma intensidad y fervor a cualquier hora del día. Y sus gracias, si la rezamos en gracia y con fervor, no disminuyen ni aumentan por la hora solar.

2º – Si rezo la Coronilla a las tres, estoy dejando la Hora (la corto o hago una pausa), para interrumpirla y rezar la Coronilla. O, al revés, me sirvo de los textos de la Coronilla para hacer la Hora.

Me permito comentarles que en los retiros en Casa Betania (y los invito a todos a participar), hacemos lo siguiente para vivir bien la Hora de la Misericordia: el primer día hacemos solo el Vía Crucis (ni jaculatorias ni oraciones); otro día hacemos la Adoración Eucarística en esa hora, y otro día de contemplación de la Pasión (claro, con esta revista). De modo que los devotos vean que no es necesaria rezar la Coronilla a las tres.

Pbro. Germán Saksonoff, co

Habla al Mundo es un servicio de difusión de la Divina Misericordia que brinda espiritualidad, formación y capacita Apóstoles de la Divina Misericordia.

Para ser parte de esta obra evangelizadora, podés sumarte a nuestros grupos de WhatsApp/Telegram: www.linktr.ee/hablaalmundo

Jesús, en Vos confío

También puede interesarte

«Faustina: No hay humildad sin humillación»

La humildad llena tanto de gozo el corazón que...

Santa Faustina: «La Hora de la Misericordia»

“Jesús, con un grito, exclamó: ‘Padre, en tus manos...

Santa Faustina: «Fuente de todas las gracias»

La Pasión de Cristo es el mayor testimonio de...

Un «baño de fe». Testimonio de la peregrinación a Cracovia

El diácono Juan Carlos Guardia, desde Bolivia, nos comparte...

Santa Faustina: «Nuestro Redentor»

La infinita bondad de Dios en la redención del...

La fiesta de la Divina Misericordia: 2º Domingo de Pascua

“Deseo que haya una Fiesta de la  Misericordia. Quiero...
Abrir chat
Hola 👋
¿En qué podemos ayudarte?
Salir de la versión móvil