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Evangelio de hoy y la Divina Misericordia: 11 de Julio de 2026

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Evangelio

Jesús dijo a sus apóstoles: “El discípulo no es más que el maestro ni el servidor más que su dueño. Al discípulo le basta ser como su maestro y al servidor como su dueño. Si al dueño de casa lo llamaron Belzebul, ¡cuánto más a los de su casa! No los teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido. Lo que Yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas. No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena. ¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que está en el Cielo. Ustedes tienen contados todos sus cabellos. No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros. Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, Yo los reconoceré ante mi Padre que está en el Cielo. Pero Yo renegaré ante mi Padre que está en el Cielo de aquel que reniegue de Mí ante los hombres”. San Mateo 10, 24-33

Ver video con reflexion del Evangelio Pbro. Germán Saksonoff co.

Reflexión del evangelio Pbro. lic. Mauro Carlorosi, co.

Pensar que muchos podemos dar la vida –o perderla– con tal de conseguir el “reconocimiento de los hombres”. Son los famosos “respetos humanos” que paralizan
al cristiano y lo hunden en la mediocridad, en la conformidad y en la comodidad. Esta es la tibieza que nos hace vomitivos (cf. Ap 3, 16). Cuando demos nuestro testimonio de vida, nuestras obras de fe y de caridad, cuando prediquemos al Señor y enfrentemos al mal y al error, demos gracias por la adversidad que generará, porque será síntoma de verdadera
fidelidad a Cristo.

Popósito del día

Suplicar a san Benito, rezando la oración de su medalla, su protección sobre mi familia y mi patria.

Santos del día:  San Benito, abad

Italiano nacido en Nursia en el 490, quien, de joven se retiró a Subiaco donde pasó tres años en soledad. Luego, junto a discípulos, fue a Monte Casino. Allí escribió su Regla, que en siglos, fue el único código de vida religiosa en Occidente. Murió en el 547, y en 1964 Pablo VI lo proclamó patrono de Occidente y de Europa.

Patrono de Europa. Himno litúrgico a san Benito, abad

Entre los elegidos, de los cuales celebramos las coronas eternas que recompensan sus triunfos, brillas insigne, oh Benito, por tus egregios méritos.
Huyendo del mundo, dejas padres y patria para vivir en los bosques con fervor, y allí escribes la Regla admirable de vida consagrada.
Enseña ahora a los pueblos a seguir la ley y los mandamientos de Cristo; haz que podamos
un día alcanzar la Patria del Cielo. Gloria al Padre y al Verbo, su Hijo. Honor y veneración al Espíritu Santo, Quienes te han concedido recibir tan gran alabanza. Amén.

La medalla de san Benito. Sacramental de exorcismo y protección

La medalla de san Benito es un sacramental que presenta de un lado la Cruz de Cristo, y del otro la imagen de san Benito abad. Sobre la Cruz -y a su alrededor- se leen las iniciales de una oración de exorcismo.
El significado de las iniciales es el siguiente (texto latino y traducción): La medalla de san Benito. Sacramental de exorcismo y protección
Crux Sancti Patris Benedicti
Crux Sancta Sit Mihi Lux
Non Draco Sit Mihi Dux
Vade Retro Satana
Numquam Suade Mihi Vana
Sunt Mala Quae Libas
Ipse Venena Bibas.
Cruz del Santo Padre Benito
La Santa Cruz sea mi luz,
no sea el demonio mi guía.
¡Apártate, Satanás!
nunca me persuadas de cosas vanas,
es malo lo que brindas,
bebe tú ese mismo veneno.

Liturgia del día

San Benito, abad. Memoria obligatoria. Blanco. Lecturas: Is 6, 1-8 / S.R. 92, 1-2.5

Reflexión para las tres de la tarde.

Ataron a Jesús a la columna. Sus pies apenas rozaban el suelo y todo el peso de su cuerpo tendido colgaba de sus estranguladas muñecas. Los verdugos lo azotaban sin piedad mientras el pueblo enardecido le gritaba: “¡Mátalo! ¡Crucifícalo!”

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