Evangelio
Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor. Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, velaría y no dejaría perforar las paredes de su casa. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada. ¿Cuál es, entonces, el servidor fiel y previsor, a quien el Señor ha puesto al frente de su personal, para distribuir el alimento en el momento oportuno? Feliz aquel servidor a quien su señor, al llegar, encuentre ocupado en este trabajo. Les aseguro que lo hará administrador de todos sus bienes. Pero si es un mal servidor, que piensa: “Mi señor tardará”, y se dedica a golpear a sus compañeros, a comer y a beber con los borrachos, su señor llegará el día y la hora menos pensada, y lo castigará. Entonces él correrá la misma suerte que los hipócritas. Allí habrá llanto y rechinar de dientes. San Mateo 24, 42-51
Ver video con reflexion del Evangelio Pbro. Germán Saksonoff co.
Reflexión del evangelio Pbro. Germán Saksonoff, co.
La vigilancia y espera del Señor es propio de los que lo aman a El y al prójimo, no de
los fanáticos apocalípticos o desocupados. Esta vigilancia no cansa, no aturde, no desanima.
Al contrario: da paz, alegría, enciende el aprovechamiento del tiempo, del aprecio
de lo verdadero, pide perdón y perdona, etc. Y, sobre todo, por encima de todas las circunstancias de esta vida -sean favorables o desfavorables-, vive pendiente de Dios, busca su Rostro, lo espera en todo.
Propósito del día
Rogar a santa Mónica por los hijos alejados de Dios, los de mi familia u otra cercana.
Santos del día: San Amadeo, obispo
Cisterciense que fue contemporáneo de san Guerín y discípulo directo de san Bernardo,
quien lo puso a la cabeza de la abadía de Hautecombe, Saboya. El papa Lucio II lo
nombró obispo de Lausana, Suiza. Como obispo, se dedicó a la educación de los jóvenes,
formó un clero piadoso y casto. Murió en 1159.
Lágrimas gloriosas Oración a santa Mónica por la conversión de un hijo
Oh, gloriosa santa Mónica, que por tus lágrimas y oraciones no sólo conseguiste la conversión de tu hijo sino que donaste a la Iglesia una gloria que ilumina a las generaciones por siglos. Oh fiel y perseverante intercesora, obtenme la gracia de conseguir
la conversión de mis hijos, y la de apoyarlos con mi constante oración y buenos consejos.
Compasiva santa Mónica, tú conoces el dolor de una madre ante el fracaso constante de todo intento por auxiliar a un hijo; mira, piadosa, la situación en que viven hoy nuestros hijos, y ayúdanos a sacarlos de todo peligro. Amén.
Liturgia del día
Santa Mónica. Memoria obligatoria. Blanco. Lecturas: 1 Cor 1, 1-9 / S.R. 144, 2-7
Reflexión para las tres de la tarde.
Salió Jesús coronado de espinas y revestido del manto de purpura. Mira, alma mía, a tu Salvador puesto en el balcón y maniatado. Míralo cómo está casi desnudo, bañado en Sangre, cubierto de llagas, temblando y con las carnes laceradas.
Habla al Mundo es un servicio de difusión de la Divina Misericordia que brinda espiritualidad, formación y capacita Apóstoles de la Divina Misericordia. Para ser parte de esta obra evangelizadora, podés sumarte a nuestros grupos de WhatsApp/Telegram: http://www.linktr.ee/hablaalmundo
